En su nueva obra, el físico y cosmólogo Stephen Hawking, bajo la más absoluta presunción y como una de las más graves sentencias humanas (quizá sólo comparable con lo que dijera alguna vez el filósofo Friederich Nietzsche) ha dicho que "la ciencia moderna, no da cabida a Dios como creador del universo", o en otras palabras "no hay Dios".
Stephen Hawking se ha caracterizado por su mente prodigio y su fortaleza como ser humano, ya que ha luchado desde joven con su padecimiento llamado la enfermedad de Lou Gehrig, un padecimiento neuronal-motor que lo ha ido deteriorando hasta la fecha, donde ahora solo habla por medio de un dispositivo electrónico.
Ha publicado decenas de artículos y varios libros, donde ha teorizado acerca de los enigmas actuales con respecto al origen del universo, a los hoyos negros, la expansión del universo, la creación de galaxias y la posibilidad de vida en otro planetas, entre otros temas.
Ha publicado decenas de artículos y varios libros, donde ha teorizado acerca de los enigmas actuales con respecto al origen del universo, a los hoyos negros, la expansión del universo, la creación de galaxias y la posibilidad de vida en otro planetas, entre otros temas.
Hawking afirmó en su libro "The Grand Design" que:
"Dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo y se creó de la nada. La creación espontánea es la razón de que haya algo en lugar de nada, es la razón por la que existe el Universo, de que existamos. No es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha y creó el Universo"
Negando categórica e indefectiblemente lo que en siglos pasados afirmaron mentes brillantes (próseres de lo que él hace ahora) como Pascal (1), Kepler (2), Galileo (3), Newton (4), Voltaire (5), Einstein (6), entre otros.
Veámoslo de una manera lógica. Es sabido que la filosofía es la madre de las ciencias. La física, llamada aún en tiempos de Newton como Filosofía Natural, es engendrada de la antigua filosofía clásica de los epicuros y estoicos, de Platón y Aristóteles. La lógica, cuyo padre es este último, como el camino objetivo para el "correcto razonamiento", ha evolucionado para convertirse en la base de los sistemas de conocimiento humano y del estudio de la epistemología, donde se fundamentan y sustentan todas las ciencias y sus ramas conocidas.
Aunque sigue siendo una creación humana, la Lógica dicta la forma en la que el científico debe llevar sus teorías para que sean sustentables y verosímiles, de manera que puedan ser convertidas luego del correspondiente proceso (método científico) en leyes científicas, universalmente aprobadas, pero perfectibles dentro del propio sistema. Así que, como la Filosofía engendró a la Matemática, esta luego a la Física, de la cual, una de sus ramas es la Cosmología (donde Hawking teoriza), debería sustentarse siempre bajo la Lógica. Es lógico. Luego todo lo que la Lógica dicte como válido puede aplicarse a otro sistema (la Física), el cual adopta la(s) premisa(s) siempre y cuando no sean contradictorias o independientes del sistema, haciéndolo más firme y "estable". Ahora bien, siempre el hombre, bajo la Lógica, se ha cuestionado acerca del origen de las cosas, en nuestro caso, del universo. Pero este hecho es algo que ni la propia ciencia puede determinar pues se trata de un acontecimiento (según la Física moderna) sucedido hace más de 8 000 millones de años y sólo una vez. Este principio del universo o Big Bang es evidentemente irrepetible, por ende, no podría ser objeto de estudio de las llamadas "ciencias de los hechos", donde habita la Física como ciencia fáctica; sino que cabría este estudio dentro de lo que llaman "ciencia de los orígenes", que estudia los hechos pasados, no comprobables en un laboratorio, irrepetibles y un tanto discutibles y especulativos. He ahí el primer error, esto es, incluir al estudio del origen del universo dentro del campo de las "ciencias de los hechos", cuando debería incluirse dentro del campo de estudio de la "ciencia de los orígenes".

